Falso amigo n.º 42: subire (italiano) ≠ subir (español)

subire (italiano) ≠ subir (español)
¿Os acordáis del escalador que ascendía plácidamente la montaña montado en el escalator? En el falso amigo n.º 32 vimos dos palabras que procedían de una misma raíz. De la scala latina procedían el escalador español y el escalator inglés. Esta vez el montañero se ha encontrado con las escaleras mecánicas averiadas por lo que debe subire le conseguenze (=sufrir las consecuencias) y subir andando, que es lo suyo. Subire en italiano, no significa subir, sino sufrir, soportar, padecer.

Como ocurría en el ejemplo anterior, las dos palabras proceden de una misma palabra latina. En este caso del verbo latino subire, que ya albergaba, entre otras, estas dos acepciones: Ascender y soportar. No parece difícil diseccionar la palabra subire. Sub (= abajo) + ire (= ir).

El subire italiano (=soportar) comparte el prefijo sub- con otras palabras de parecido significado. Así en castellano soportar proviene de supportare (=sub + portare) y sufrir de sufferre (=sub + ferre). Las versiones en italiano de estas palabras son sopportare y soffrire. Subyace la imagen gráfica del sujeto sufriente debajo de las circunstancias opresoras; no nos resulta difícil encontrar sentido a este significado.

Cuesta más explicar etimológicamente el significado de subir en español. Si sub significa abajo, subir debería significar bajar. El quid de la cuestión está en la partícula latina sub, que ha sufrido (ha subito, en italiano) alguna que otra transformación semántica. El prefijo sub- es de origen indoeuropeo y estaba emparentado con el inglés up (=arriba). Sub-, en su origen, significaba “hacia arriba” y se oponía al prefijo de-, que significaba “hacia abajo” (descender, decrecer…). Sub tuvo un vástago (que lo acabó superando) que se llamó super. Sub era “hacia arriba” y super “arriba del todo”. Dado que super ya estaba arriba y sub estaba aún subiendo, se creó una nueva oposición entre sub y super. Super era arriba y sub se convirtió en abajo.

Antes de que ocurriera esta transformación, cuando sub- aún apuntaba “hacia arriba” el latín creó el verbo subire con la idea de “ir hacia arriba”. Esta antigua acepción del verbo subire latino ha perdurado en castellano y en portugués. Pero en otras lenguas, quizá por la fuerza del nuevo sentido de sub (=abajo), se han preferido otras palabras como monter en francés o salire en italiano (más falsos amigos). Por otra parte, estos idiomas han mantenido la acepción de soportar en los verbos subir (francés) o subire, (italiano), mientras que el castellano la perdió.

Y aunque no percibamos tan directamente el elemento “hacia arriba” del subire italiano, del sufrir y soportar, el elemento sometido (submittere = sub + mittere) no sólo está debajo, sino que además está haciendo una fuerza hacia arriba sosteneniendo (sustinere = sub + tenere) la circunstancia opresora. Etimologías con lectura político-revolucionaria.

Quizá también te interese:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *