Falso amigo n.º 55: devil (inglés) ≠ débil (español)

devil (inglés) ≠ débil (español)

Y hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón (…) que se llama Diablo y Satanás, quien engaña a todo el mundo; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él.

(Apocalipsis 12, 7-9)

El Diablo, que en inglés se hace llamar devil, no es débil. Aunque a menudo se lo representa vencido por San Miguel, aquel rifirrafe tuvo lugar en el cielo, campo enemigo y con el árbitro en contra. En la tierra -a la vista está- se desenvuelve con soltura.

La posible confusión devil/débil es un capricho lingüístico. La palabra castellana débil procede del latín debilis, que a su vez es la unión de la raíz indoeuropea *bel- (=fuerte) con el prefijo de-, que significa privación. En inglés débil traduciríamos como weak. Devil, por su parte, tiene el mismo origen etimológico que diablo: del latín diabolus y este del griego Διάβολος (diábolos), el que siembra discordia. No está mal traído.

Pero además de esta asociación de palabras más o menos fortuita, el diablo/the devil se camufla con otros nombres engañosos. El que más clama al cielo es Lucifer, del latín lux (=luz) + ferre (=llevar); o sea, el que ilumina. Será pillo… Creo que fue por esto por lo que tuvo la movida con San Miguel y los otros. A partir de ese momento lo empezaron a llamar Satán (=el adversario). El folclore alemán lo llama Mefistófeles, un nombre de lo más simpático, otros lo llaman Leviatán, otros Asmodeo…

Uno de los apodos más curiosos es Belcebú, porque es un falso amigo en sí mismo. En tiempos del Antiguo Testamento Los filisteos de Ecrón tenían un templo dedicado a Baal Zebûl, “el Señor de la Gran Casa”. Baal significaba señor o príncipe. Pero los judíos, con eso de que las ofrendas al dios se pudrían en su interior y haciendo un ocurrente juego de palabras lo tradujeron al hebreo como בעל זבוב (Baal Zebub) que significa “el Señor de las Moscas”. En el Nuevo Testamento a Jesús se le acusa repetidamente de realizar sus milagros con ayuda de Belcebú. Visto lo astuto y escurridizo que es tampoco es de extrañar que alguno sospechara.

Y es que el diablo es el campeón del engaño (lo dice el Apocalipsis) y además conoce muchas lenguas, así que más vale tenerlo de nuestra parte en el mundo de los Falsos Amigos. Al diablo se le puede considerar el adversario, el señor de la casa o el de las moscas, el portador de luz o lo que se quiera; pero nunca débil. Si pensáis que the devil es débil, es que os engaña.

Y estaréis perdidos.

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